lunes, 10 de agosto de 2015

Viaje por el río Leteo — Ada Inés Lerner


El crepúsculo asomaba débilmente. No sabía dónde estaba. Navegué hacia el poniente, supongo, para esconderme cuanto antes de la luz y de mis enemigos. 
Mis amigos y enemigos son seres vivos. 
Mis amigos son los pecadores más "cercanos" a Dios y la luz, es decir puestos en los primeros círculos, son los incontinentes, es decir aquellos que usaron el menor uso de la razón en pecar. 
Mis enemigos siguen siendo los violentos, cegados por la pasión, aunque tienen, como suele suceder un nivel de inteligencia mayor que los primeros. 
Los fraudulentos y los traidores, que quisieron y realizaron el mal conscientemente, y que no desean olvidar: como los que confiaron en Satanás, los traidores a la patria, los que abandonaron a los niños. 
Quizás éstos últimos desearían seguirme en este viaje por el río Leteo, en este viaje hacia el olvido.

Acerca de la autora:
Ada Inés Lerner

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