martes, 20 de diciembre de 2016

Vacaciones en Dubai - José Antonio Parisi


¿Qué supone a mis ojos este exceso estrafalario de Dubai? Levantar islas artificiales, la torre más alta del mundo: ¿¡qué significa, eh!? ¿Qué le significa a mi persona vivir en un piso ciento noventa y dos, a ochocientos veintiocho metros del suelo? No me alegra el espíritu ni siquiera me es neutro, por el contrario, a un melancólico como yo le pronuncia la soledad hasta la desesperación. ¿Qué sentido encierra construir una pista de nieve artificial en medio del desierto? Nada más equivocado que estas vacaciones mías en Dubai. Soy como Dubai, que concierne al presente; pero que no debió haber existido. Me declaro muerto, como los árboles en otoño cuando se les muere la clorofila. Tal vez en Dubai, la experiencia incógnita y sustancial consista en tirarse del piso ciento noventa y dos. Tal vez al Guinness le interese.
Yo me tiro. Sí, yo me tiro.
Pero ¿qué pasa? No hay ventanas. ¡Ja, ja, no hay ventanas! Todos los vidrios son fijos a la estructura. ¡Ja, una pecera de aire acondicionado! Sí, una pecera para peces bobos, más bien pescados del consumo extravagante.
Si tendré razón yo… Dubai es tan contradictoria, que ni para suicidarse sirve.

Acerca del autor: 
José Antonio Parisi

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